Cuaderno de Bitácora
 
 
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Isla Bambú.

 

Ao Maya

 

Lo Sama


DIA: 15 de Agosto de 2005

 


Camino a las islas

 

Una mañana más al alba nos levantamos pues debíamos ducharnos, hacer la cura de Gortxu y desayunar antes de que pasaran a recogernos para ir a la excursión de 1 día a las fantásticas islas Phi-Phi.

Junto a nosotros otros 12. Entre ellos 4 italianos que nos dieron el día desde el principio pues nos hicieron esperar en la furgoneta durante 15 minutos mientras desayunaban y el resto del viaje siendo unos notas.

Total que a las 09:30 en una lancha motora fuimos a toda velocidad. La mar estaba como un plato, el día anterior habían tenido que suspenderla por mal tiempo, lo que permitió meter al capitán la 5ª y literalmente volando sobre el mar, recuperar el tiempo perdido. Nosotros que nos habíamos puesto en popa para poder grabar, nos pasamos todo el viaje saltando de nuestros asientos y callendo sobre ellos como auténticas losas, tal era la magnitud de los golpes que tenías que mantenerte a pulso para no salir lesionado.

La primera isla que visitamos fue la isla Bambú para hacer una pequeña primera toma de contacto y disfrutar de su finísima e impresionante arena blanca . Unas fotos en la playa, una fugaz visita a una pequeña aldea de pescadores y de nuevo a la mar para ir a un arrecife de coral a hacer snorkel.

La zona no estaba mal auqne quizás la transparencia de las aguas no era la más ideal. Pero teniendo en cuenta que nos habían dicho que el tsunami había arrasado con todo, la zona nos pareción más que decente. Tras 30´ de snorkel, Gortxu con mano enguantada pues no podía mojársele el dedo, nos fuimos a la costa de otra isla a seguir disfrutando del buceo.

Para las 13:00 estábamos en Phi-Phi Don comiendo en un restaurante a pie de playa. Tanto el tipo como la cantidad estuvo más que bien. A diferencia de Ao Nang en Phi-Phi Don los efectos debastadores del tsunami eran más que evidentes. Ocho meses después del desastre las costa aún no se había recuperado de las heridas. Decenas de pequeñas rocas, trozos de corales y cantidad de escombros se apiñaban en la arena. La línea de costa mitad en obras mitad cerrada y cuasiderruida. Pero la actividad era frenética, y teniendo en cuenta que el itsmo donde se asienta la zona turística es casi llana, y que debió quedar casi toda ella bajo las aguas, iban bastante avanzados.

 


Phi Phi Leh

 

A continuación lo mejor del día: Koh Phi-Phi Leh, la menor de las islas Phi-Phi. Si hasta entonces los acantilados y las bahías de las islas pequeñas nos habían encantado, las de Phi Phi Leh nos alucinaron y nos dejaron boquiabiertos .

Primero para en "Maya Bay", una playa en una espectacular bahía, un impresionante refugio natural de acantilados imposibles y de un agua cristalina sobre una arena blanca que encandilaron sin duda a los productores de la película "La playa", pues la utilizaron de decorado natural para rodar la película. Fotos bañitos y de nuevo en marcha. Pequeña paradita para ver uno de sus fondos coralinos, sin inmersión, y la sorpresa del día, al menos para nosotros: Lo Sama o "La Laguna". Una espectacular formación geológica que al menos para nosotros fue la joya de la excursión.

Entrando por una estrecha abertura entre altísimos acantilados se abre en abanico una inmensa laguna marina interior de apenas 2m de profundidad, pero según te acercas al centro ves como súbitamente el fondo desaparece y el agua se vuelve negra. Una caida brutal de 36m de prependicular verticalidad vuelven a sus aguas oscuras y frías. Al bucear por las aguas notas tal diferencia.

Afortunadamente, y debido a que no hicimos la inmersión en el fondo coralino anterior, durante unos minutos estuvimos absolutamente solos en la laguna y pudimos disfrutar de ella en absoluta exclusividad.

Durante todo el viaje habíamos oido hablar de las excelencias de las isla Phi-Phi pero sin lugar a dudas las espectativas se vieron rebasadas. Es tal la magnitud de sus paisajes que es necesario pararse frente a ellos y reflexionar sobre lo que estás viendo, sus playas, sus bahias, sus acantilados todo parece moldeado por unas manos expertas, unas manos creadoras de belleza.