Tailandia nos recibía con un "caluroso abrazo". Y sin embargo esta vez, como nietos ya acostumbrados a los besos babosos de sus abuelos, no nos parecieron tan insoportables. Tras el consabido control de pasaporte nos acercamos a las dobles puertas de la salida de la terminal. Se abrieron y fue como entrar en otro mundo. Durante unos segundos no logramos ver nada pues el resplandor del sol nos había cegado. Poco a poco nuestros ojos se acostumbraron, y vimos lo que frente a nosotros se nos mostraba.
Decenas y decenas de personas se agolpaban tras unas barandillas que a modo de pasillo te dirigían hacia el exterior. Como si de Cannes se tratara desfilamos por aquella alfombra a modo de Sharon Stone con un vestido de Gaultier, mientras los allí reunidos agitaban de manera compulsiva carteles dónde podían leerse desde simples nombres hasta frases de bienvenida.
Habíamos llegado a Tailandia.
TRUCO: Existen 3 formas de salir del aeropuerto: Taxi, tren y autobús.
Si te decides por el taxi, que sea con licencia. El ticket se compra en un ventanilla que hay a la salida de la terminal. Si lo coges sin el ticket te va a cobrar más. Y si coges uno sin licencia no te aseguras de donde te vaya a dejar ni de cuánto te va a cobrar. Puedes ahorrarte 1 euro sin en vez de coger los taxis de la zona de llegadas lo cojes en la zona de salidas (hacia la izq de la zona de llegadas) ya que no te cobra la tasa de salida del aeropuerto. Esta opción es incluso la mejor cuando la terminal de llegada está abarrotada y es dificil encontrar un taxi libre.
Si te decides por el autobús hay varias opciones. El del aeropuerto: los tickets se cogen en una caseta que hay a la izq de la salida de la terminal de llegadas. Son 4 lineas que recorren la mayor parte de la ciudad. Cuestan 2 euros y es bastante rápido pues va por la autopista. Atención si llegas por la noche, porque a esas horas solo funciona una línea. Puedes pedirle que te marque en un papel, que ellos tienen, la parada que más te conviene y tú se lo das al conductor y así te avisa cuando llegues. Aunque cada vez que para dice el nombre de la parada y calle en alto. Las otras opciones de autobús aunque más baratos no merecen la pena pues son lentos y al no ir por autopista se comen todos los atascos.
El tren solo merece la pena si tu llegada coincide con la del tren pues su frecuencia es baja ( tabla de frecuencias ).
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