Pocas culturas en el mundo pueden evocar tantas fantasías viajeras como China. A lo largo de la historia, toda relación de Occidente con Oriente ha tenido como protagonista importante a China. Ya sea a través de Marco Polo, la Ruta de la Seda o la Guerra del Opio, toda noticia que llegaba de tierras tan lejanas era una mezcla de temor y admiración, por un país grandioso y fundamental, en el devenir del mundo.
Esa dualidad desconcertante sigue vigente hoy en día, y al igual que en tiempo pretéritos, sumergirse, actualmente, en la cultura china provoca temor y admiración a partes iguales. Temor ante un país de semejantes dimensiones, ante un idioma y una escritura absolutamente ininteligibles, ante una superpoblación descontrolada, ante un régimen totalitario, ante unas costumbres desconcertantes,.....Pero también, admiración por unos paisajes totalmente increíbles, unas gentes cuando menos atípicas, unas costumbres ancestrales, una cultura milenaria, una historia digna de cualquier tragedia griega....
China ha estado presente en nuestras vidas de forma consciente, a través de las historias de guerras, de Imperios tan poderosos como el romano o azteca, de ciudades legendarias,.....y de forma inconsciente, gracias al papel, pólvora, especias...Sabemos mucho más de China de lo que creemos, y también nos queda mucho más por descubrir de lo que pensamos.
Viajar por China aún supone cierta dosis de atrevimiento, peligro, aventura y misticismo. Atrevimiento para soportar ascender a pleno sol por la muralla china, peligro por subirse a un destartalado autobús y estar dispuesto a jugártela durante cientos de kilómetros, aventura por no saber en que pueblo te quedarás aislado y misticismo al entrar en contacto con una cultura y religión fraguada durante milenios y que aún hoy pervive.
China no deja indiferente a nadie. Este coloso provoca a partes iguales amor y odio, admiración y repulsión, diversión y aburrimiento, ilusión y hartazgo. Para bien o para mal el país dejará una impronta en tu memoria difícil de olvidar. China es un país único. Un país que no se parece a los de su alrededor. Un país que como el amor de una madre puede llegar a salvarte o ahogarte. ¿Te atreves? |